domingo, febrero 19, 2006

Neruda y las verdades detras de sus poemas

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Pablo Neruda, 1924

lunes, febrero 13, 2006

La mente, tantas veces incomprendida


Desvaríos de mi amiga P. S., a todo color.

De la Guerra en Eloos


Miembros de la Orden de la Katatonia

LA GUERRA POR SU SILENCIO

Terminó con la Navidad, el día de San Valentín y otras tradiciones. No murió nadie, sino que como todo lo veían el domingo en la noche, el resto de los días eran normales. Sólo unos pocos sabíamos qué iba a pasar. Este año tú también ibas a llorar. A llorar por alguien. A llorar a alguien. A llorar sin alguien. Y ella te daría (y te dio) la razón, y lloraría contigo. Un martes o un 20 de Junio de cualquier año.

(B)AUTISTAS LAS DOS

Cuándo no, les ganaron las dos apuestas.
Tres veces fueron de casa en casa. A las diez de la noche. Obviamente, nadie les prestó atención. Nelly se fue para el Cono Sur y terminó en el Tren Eléctrico. Mientras que Chelita pasó por la Casa Scout, en la avenida Leguía (Av. Arequipa). Un señor les quiso comprar los números que le faltaban. Era sordo. Creía.

Tanto pan por rebanar


Tu alma es el mundo entero, Mica...